El desánimo de Elías y la respuesta de Dios

Texto: 1 reyes 19:1-18
Hoy hablaremos acerca de un momento en la vida de Elías, una crisis muy profunda, un momento de desánimo en medio de un ministerio poderoso. Este profeta de Dios estaba siendo usado grandemente por el Señor, especialmente en una época de apostasía de Israel. Donde la nación no había abandonado completamente a Dios sino que paralelamente adoraban a Baal. Habían caído en una mezcla espiritual totalmente incompatible entre sí. Para ellos, Jehová era una estatuilla más entre otros dioses.
En medio de esa confusión, Elías con el poder de Dios, se levanta para confrontar a la nación y al rey; quien permitía esta transgresión. Con palabras simples les cuestiona hasta cuando permitirían esa situación ya que no se puede estar con el corazón dividido. Su autoridad y el respaldo divino fueron tan fuertes que l pueblo de Israel decidió volver a Dios de todo corazón. Lo cual enfureció a la reina pagana, Jezabel que decidió amenazarlo de muerte al profeta.
Luego de tanta valentía y autoridad, cayó en un pozo de desánimo profundo.
En nuestra vida también podemos pasar por circunstancias adversas que nos pueden llegar a desestabilizar, a envolvernos de una tristeza que nos impida ver con claridad el futuro. Entonces esta historia de la vida de Elías nos hace bien porque podremos encontrar respuesta a nuestras propias necesidades.
¿Qué podemos aprender de la historia de Elías?
1) Cuidado con confiarse en las bendiciones y dejar de lado a Dios. A pesar de venir de una tremenda victoria espiritual, ante la amenaza de la reina, cayó en un desánimo tal que hasta le pidió a Dios que le quitara su vida. Muchas veces, cuando todo va bien, uno puede caer en relajarse y desatender su comunión con el Espíritu Santo ( 1 Corintios 10:12).
2) Que el temor no nos desestabilice. Tal vez la amenaza Jezabel cayó justo en el momento más vulnerable o quizás era justo lo que temía el profeta. La cuestión, es que al creerle en esta mentira, su vida se fue a pique. El enemigo conoce donde dar más efecto para causar temor y a este hombre de Dios, logró desestabilizarlo. Estemos por tanto alertas en oración, rechazando todo temor y angustia.
3) El agotamiento puede ser el agente del desánimo. A veces las muchas presiones provocan la depresión y la falta de esperanza. Tal vez el enfrentar a toda una nación y a tantos profetas paganos, sin reponer fuerzas provocó que renunciara a todo de golpe.
4) La soledad en medio del desierto. Elías se levantó, viendo el peligro y huyó por su vida. Sin embargo, luego le pidió a Dios que le quitara el aliento. Uno de los grandes síntomas de la depresión es el aislamiento, el no buscar ayuda ni pedir consejo, tal vez por orgullo o falta de humildad. Hay virtud en pedir ayuda en momentos difíciles. Buscar un consejo es ser sabios y encontrar soluciones a tiempo.
5) El temor y la frustración nos aleja del plan de Dios y nos encierra en los problemas. El escuchar atentamente a las mentiras de Satanás no permite que escuchemos la voz de Dios. Esto provoca cortes en la familia, el ministerio, etc… La amenaza de Jezabel no se cumplió nunca, sin embargo el temor provoca la fe negativa. En cambio, la fe en Dios nos lleva a los milagros.
La humildad de Elías provocó el cambio
Estar debajo del enebro no es un lugar para un hijo de Dios. El abandonarse y quedarse tirado, no es lo que Dios quiere que hagas.
Pero podemos extraer algo positivo de este momento de quebrantamiento en Elías donde dijo: “No soy yo mejor que los demás”. Los seres humanos solemos ser implacables con nuestros semejantes y muy duros con el que falla. Sin embargo, en el quebrantamiento, cuando los que fallamos somos nosotros, se nos ablanda el corazón. Tenemos que aprender a ser más perdonadores, si Dios nos ha perdonado tanto, debemos darle lugar a la humildad y dejar de criticar a los demás.
En los desiertos no debemos dormir sino estar atentos y buscar de Dios
Allí debajo del enebro, Elías se durmió. Sin embargo la Biblia habla mucho acerca de “velar”. En Lucas 22:39-46 Jesús, en la hora más difícil de su vida, buscaba a su Padre Celestial mientras que sus discípulos se durmieron a causa de la tristeza. El cristiano que duerme es aquel que está distraído, Dios quisiera contar con él pero no puede porque está dormido. La voluntad del señor es que lo busques y disfrutes de su presencia en tiempos de gozo o angustia.
Los días de tristeza seguramente van a tocar la vida de todos en algún momento, la pregunta es ¿qué vas a hacer con esa tristeza? Los dos estaban tristes, los discípulos por un lado y Jesús por el otro. Pero él fue a buscar consuelo en Dios mientras que los discípulos se dejaron caer.
Puedes abandonarte a la tristeza y dormirte ajeno de Dios o puedes, como Jesús ir a la presencia del Padre y recibir fortaleza, consuelo y dirección.
No son dolores de muerte, sino que son dolores de parto
El Señor tuvo misericordia de Elías y envió su ángel quien lo despertó, le dio agua y pan. El señor tiene provisión para ti en tu desánimo. Lo que más uno necesita en ese momento es que Dios nos hable. Dios está deseoso de hablarte y mostrarte la salida. Aunque creas estar sintiendo dolores de muerte, en realidad no son otra cosa que dolores de parto. Se acerca un nuevo nacimiento de lo que Dios quiere hacer, cosas que va a utilizar para bendecirte. Son la antesala de bendiciones nuevas. Debes por tanto recibir la Palabra de Dios, tal como Elías que a través del alimento llegó a Horeb y pudo ser sostenido.
Allí, se escondió en una cueva, todavía sin entender lo que tenía que suceder. Cuando de repente Dios le pregunta qué era lo que estaba haciendo en aquel lugar. Poco después le mostró el propósito que debía perseguir.
Dios no te ha traído hasta aquí para que des marcha atrás. No dejes escapar a tu esperanza. Pues todavía lo mejor está por venir a tu vida! Dios está en el silbo apacible de la comunión íntima. Por tanto no te duermas, no te distraigas, no te abandones en el desierto del desánimo sino búscalo más que nunca y recibe su consuelo, su fortaleza y su dirección. Vuelve a encontrarte, tal como lo hizo Elías con la presencia de Dios! Levántate, come del sustento que Dios te da y recorre el camino pues esta crisis solo es el inicio de algo nuevo que Dios está por hacer en tu vida! por Claudio Freidzon

2 comentarios:

lili dijo...

Dios q msj tan bello,grande y alentador lo necesitaba.mil gracias!!DIOS LES COLME DE INFINITAS BENDICIONES!!

Anónimo dijo...

Wooow gracias a Dios por este articulo que acabo de leer, Dios los bendiga, esta hermoso, edificante, y refrescante. Gracias

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